El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas, curar las lesiones y evitar las complicaciones.
Tratamiento farmacológico
1. Antiácidos, alginatos y protectores de la mucosa: Los antiácidos compuestos a base de aluminio, magnesio o calcio, neutralizan el ácido refluido, aliviando temporalmente los síntomas.
2. Procinéticos: Favorecen el aumento del tono del esfínter esofágico inferior, mejoran el aclaramiento esofágico y acelera el vaciamiento gástrico, reduciendo así el tiempo de exposición del esófago al contenido gástrico.
3. Inhibidores del reflujo gastroesofágico: El baclofeno, un agonista de los receptores GABA, disminuye la frecuencia de las relajaciones transitorias del EEI, reduciendo tanto el reflujo ácido como el no ácido y mejorando los síntomas típicos de la ERGE.
4. Antagonistas de los receptores de histamina H2: Inhiben los receptores H2 en las célula parietal gástrica, lo que reduce la producción de ácido gástrico, y, por lo tanto, la acidez del contenido refluido.
5. Inhibidores de la bomba de protones: Bloquean de manera irreversible la bomba de protones activada en las células parietales gástricas, reduciendo significativamente la secreción ácida y proporcionando un alivio más prolongado que los antagonistas H2.
6. Implante magnético en el esfínter esofágico inferior: Consiste en la colocación de un sistemas de cuentas con un núcleo magnético, unidas por un filamento de titanio, formando un anillo alrededor del EEI. Este implante refuerza el esfínter al permitir su apertura durante la deglución y su cierre posterior para evitar el reflujo.
7. Electroestimulación del esfínter esofágico inferior: Se implanta laparoscópicamente un dispositivo con electrodos bipolares en el EEI, proporcionando estimulación eléctrica para mejorar su tono y función, reduciendo así el reflujo gastroesofágico.
8. Mucosectomía antirreflujo: Procedimiento endoscópico que consiste en la resección o disección de la mucosa gástrica en la unión gastroesofágica (UGE). La cicatrización resultante genera fibrosis, lo que reduce la distensibilidad de la UGE y refuerza la barrera contra el reflujo
Tratamiento no farmacológico
1. Dieta
2. Corrección postural:
- Dormir preferiblemente sobre el lado izquierdo para reducir el reflujo.
- Elevar el cabecero de la cama aproximadamente 20 cm para evitar el ascenso del contenido gástrico.
- Evitar acostarse inmediatamente después de comer, esperar al menos 2-3 horas tras la ingesta.
3. Manejo del estés:
- Implementar técnicas de relajación
- Evitar situaciones que generen ansiedad, ya que el estrés puede aumentar la producción de ácido gástrico.
4. Evitar la actividad física intensa después de comer:
- No realizar ejercicios que impliquen movimientos bruscos o presión abdominal tras las comidas.
- Optar por caminatas suaves si se desea hacer actividad ligera.
5. Usar ropa cómoda y holgada:
- Evitar prendas ajustadas en el área abdominal, ya que pueden aumentar la presión intraabdominal y favorecer el reflujo.
6. Mantener un peso saludable:
- La pérdida de peso en personas con sobrepeso u obesidad reduce la presión sobre el esfínter esofágico inferior (EEI), disminuyendo los episodios de reflujo.
7. Evitar el consumo de tabaco y alcohol:
- El tabaco debilita el EEI y aumenta la producción de ácido.
- El alcohol puede irritar la mucosa esofágica y relajar el EEI, favoreciendo el reflujo.
8. Medidas higiénico-dietéticas:
- Masticar bien y comer lentamente para facilitar la digestión y reducir la ingesta de aire.
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra.
- Dormir al menos 7-8 horas diarias para favorecer la función digestiva.
- Reducir el consumo de alimentos grasos, fritos y procesados, ya que retrasan el vaciamiento gástrico y aumentan el riesgo de reflujo.
Complicaciones:
1. Úlcera péptica esofágica: Es la complicación más frecuente de ERGE y puede presentarse con síntomas como dolor torácico, disfagia y hemorragia. En casos severos, puede derivar en perforación del esófago
2. Hemorragia digestiva: Puede manifestarse como sangrado oculto o evidente, generalmente autolimitado. Se asocia con anemia ferropénica y, en casos graves, puede presentarse hematemesis o melena.
3. Estenosis péptica esofágica: Ocurre cuando el ácido alcanza la submucosa, provocando cicatrización y estrechamiento del esófago. Se manifiesta con disfagia progresiva y una mejoría de la pirosis debido a la menor exposición del esófago al ácido refluido.
4. Esófago de Barret: Es una condición premaligna en la que el epitelio escamoso normal del esófago es reemplazado por epitelio columnar metaplásico debido a la exposición crónica al ácido gástrico. Su presencia aumenta el riesgo de desarrollar adenocarcinoma esofágico.
5. Adenocarcinoma de esófago (ACE): El reflujo gastroesofágico crónico es el principal factor de riesgo para este tipo de cáncer. La exposición prolongada al contenido gástrico y biliar genera inflamación, alteraciones en la microbiota y cambios en las células epiteliales.
Bibliografía:
Asociación Española de Gastroenterología. (2019, marzo 5). Documento de actualización de la Guía Práctica Clínica sobre la Enfermedad por Reflujo en el adulto. Asociación Española de Gastroenterología. Recuperado el 16 de febrero del 2025, de https://lamochiladelresi.wordpress.com/wp-content/uploads/2020/12/guia-aeg-reflujo_gastroesofagico.pdf
Alumna: Bautista Cirilo Diana Laura
Boleta: 2024610312
Dr. Omar Macedo Rojas